jueves, 6 de noviembre de 2014



FOTOHAIKU
 

Con esta pieza he pretendido crear un "haiku fotográfico” que genere las mismas sensaciones que un haiku* de signo narrativo trasladando al ámbito visual sus características.

 
 
En cuanto a la forma he dispuesto tres filas (que he llamado “versos fotográficos”) de  5, 7 y 5 fotografías (“sílabas fotográficas”) respectivamente. Y en cuanto al fondo he empleado elementos propios de la temática oriental como son lo natural, lo sencillo, la contemplación, el momento presente o el asombro ante lo cotidiano.
 
En la imagen la sábana que sostiene la mujer va cobrando protagonismo a medida que un zoom, en un  juego de formas y líneas en permanente transformación y, por consiguiente, de redescubrimiento de lo cotidiano, va modulando el tamaño de todos los elementos que conforman la composición, de tal forma que vamos recodificando la realidad: lo pequeño se va haciendo más grande, absorbiendo la atención, y lo grande, al aumentar, va perdiendo su forma original y desapareciendo progresivamente del foco hasta que, de pronto, nos encontramos fuera de toda referencia conocida,  en ese punto de  confusión o de mente en blanco (sábana), habitual en los haikus, a partir del cual brota la lucidez, la conciencia más amplia del sujeto.
 
Todo ello tiene lugar, a su vez, en un marco de repetición tanto en el fondo (tareas cotidianas formadas por acciones repetitivas como planchar o “doblar”, que a su vez significa “repetir”) como en la forma (reiteración de la misma imagen), lo que a modo de mantra también es susceptible de hacer aflorar esa supraconsciencia en la que las estructuras mentales se han disuelto, y lo pequeño, lo concreto, lo finito, se confunde con lo universal, lo infinito y lo ilimitado. Se trata, en definitiva, del encuentro en una sábana blanca del microcosmos y del macrocosmos.
 

*Poema breve japonés compuesto por 3 versos de 5, 7 y 5 sílabas respectivamente