martes, 5 de mayo de 2009

Convivencia en equilibrio...
zzzz

En este río ni el agua apaga el fuego ni el fuego evapora el agua. Ambos elementos, de naturalezas e intereses aparentemente irreconciliables, lejos de anularse o de perder su identidad en el contacto, respetan la manifestación en plenitud del otro y se potencian mutuamente. La fuerza del sol ilumina las aguas haciendo perceptible su belleza y sus matices de color y el agua aumenta, con su efecto lupa, la visibilidad de los encantos del sol en una sinergia perfecta.

En esta ocasión, el agua y el fuego juegan con sutileza y se susurran piropos al oido.